No sé qué es mejor, ni cuál de las dos prefiero en una persona. Creo que finalmente la inocencia siempre es mejor, me identifica más, aunque hay veces en que me molesta. Hay veces en que me dejo llevar por lo opuesto, por algo que maneja, manipula, que es mala, pero que atrae; que sé que no hace bien, pero que tampoco hace mal. Es un parate nomás. Y después empiezo a hacerme preguntas sobre si es lo que realmente busco.
Hoy también me di cuenta de que la inocencia tiene sus ramas, y lleva a la astucia, por medio de la curiosidad, de la ignorancia, que nos dan ganas de saber más. Cometemos errores o cosas simplemente que ya son del otro bando. No? Ponele. Y confusión.
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