Experiencia graciosa y para pensarlo: El finde pasado creo que fue, o el otro, mi abuela me miraba las manos, y me preguntó de qué era el anillo que tengo en el anular de la mano izquierda... y yo le conté que estaba casada con una amiga. Bue, la cosa es que para el postre me senté en el lugar de enfrente, y escucho que le contaba a mi mamá, y pensaba que era mi hermana jajaja. Yo de metida le pregunté de qué hablaban, y ahí le dije que era yo, y después dijo algo como "como es tan introvertida, no tendrá algún problema que no cuenta, blablabla...".
Y yo me reí, lo re pensé y lo sigo pensando... Yo separo las cosas, y no le cuento todo a todo el mundo, es decir, la información varía según el círculo en el que esté. Entonces, si yo no les cuento los "problemas" que tengo a mi familia y sí se los cuento a mis amigas, es por algo!
Y con eso llegué a una conclusión, de que si fueran tan importantes como a veces parecen ser mis "problemas"(que hasta me tienen fin de semanas angustiada) es porque no son tan importantes, y CLARAMENTE puedo seguir viviendo con ellos, no me impiden desenvolverme en otras cosas. Claro está que son problemas del corazón, de la adolescencia (?, pero aún así, debemos fijarnos en otras problemáticas, y dejar esas para las rondas de mate :) Porque si todo se tratara de eso, estaríamos como en un programa de E! Entertainment Television.
Viernes medio flojo. No importa.
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