-Te he recogido precisamente ante la puerta del infierno y de nuevo te he despertado. Pero quiero de ti más. Quiero hacer que te enamores de mí. No, no me contradigas, déjame hablar. Te gusto mucho, de eso me doy cuenta, y tú me estás agradecido, pero enamorado de mí no lo estás. Yo voy a hacer que lo estés, es parte de mi profesión; como que vivo de eso, de poder hacer que los hombres se enamoren de mí. Pero entérate bien; no hago esto porque te encuentre francamente encantador. No estoy enamorado de ti, Harry, estoy tan poco enamorada como tú de mí. Pero te necesito, como tú me necesitas. Tú me necesitas actualmente, de momento, porque estás desesperado y te hace falta un impulso que te eche al agua y te devuelta a reanimar. Me necesitas para aprender a bailar, para aprender a reír, para aprender a vivir...
Tenía muchas cosas para decir ayer, pero no tuve tiempo de venir. Y ahora se me borraron, mejor. Tengo sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario