Estoy de nuevo enferma, y me molesta saber que no puedo volver mañana a la escuela y hablar con mis amigas sobre el fin de semana.
En esos dos días pasan cosas demasiado fuera de la realidad, osea, de la realidad de la semana. En la semana todos somos distintos. Yendo de acá para allá, estudios, apuros, compromisos, horarios, colectivos, caminatas, actividad física. Y en el fin de semana... todo eso desaparece, y nos encontramos con otro mundo:
El mundo de la noche, la locura, las risas, la música, las cosas raras, los excesos, los gritos... Las personas nuevas, las personas viejas en nuestras vidas, las personas que habían desaparecido por un rato, y que ahora aparecen, sorprendiéndote y confundiéndote. Y la noche parece no tener fin. Cuando pensaste que te ibas a tu casa, por fin, a meterte en tu amada cama, te encontrás yendo a cualquier otro lugar menos a ese. Como vi que decían en una serie, una vez, no hay que hacer nada después de las dos/tres (no recuerdo) de la madrugada... Sólo hay que ir a dormir. Y creo que tiene mucha razón, porque, como dije, la noche es loca, y te engaña, te hace pensar que la estás pasando bien, pero en realidad sólo estás escapando de los ''aburridos'' días de semana. Ya cuando te das cuenta de que no estás en tu cama, llegás a preguntarte si estás cometiendo un error o no: La mayoría de las veces, sí, y no hay remedio, ni cura, ni escapatoria. Tratás de que, aunque querés que dure para siempre, termine lo más pronto posible.
Al otro día recordás. O no. Todo está mezclado y lo encontrás normal. Percibís cosas que no lo hiciste a la noche. Cosas que impactarán en vos, o que sólo te harán decir un 'ah'. Vamos, si lo que pasa en el fin de semana, queda en el fin de semana.
ojala fuese asi de facil qe quedara en el fin de semana, pero no estan las malas lenguas que siempre en la semana andan comentando todo.
ResponderEliminarAunque no lo creas sí, quedan, solamente que los demás no lo entienden.
ResponderEliminar